Semblantes de Occidente
De Carmen González Táboas
Laura Arias
Semblantes de Occidente es producto de la más depurada investigación psicoanalítica, con el rigor y la seriedad de quien se ha propuesto seguir el camino inaugurado por Lacan. Este abrió caminos, Carmen González Táboas construye mapas, trazando un recorrido inusual. Analiza con erudición y, a la vez con un estilo ágil, el surgimiento del síntoma en los albores del mundo occidental, así como la deriva histórica de sus manifestaciones. De un talento ensayístico admirable, construye una precisa genealogía del síntoma en Occidente. Ahonda en la presencia de la cultura clásica para entender de otra forma el presente.
Europa creó el humanismo en Grecia, lo continuó el republicanismo cívico romano que el Renacimiento recogió. El libro juega con el sabor de la historia para ilustrar cómo los discursos, las estructuras del imaginario colectivo han ido formando los síntomas desde la Antigüedad hasta la actualidad. Un recorrido indispensable para "estudiar cómo los hombres trataron su desdicha –su síntoma– desde la antigüedad judeo-greco-cristiana, hasta hoy". Profundiza la investigación en la Antigüedad para pensar el síntoma, que no es sin los modos de pensar y de actuar en las sociedades.
González Táboas se dirige a la cuna de Occidente, que no es otra que el mundo griego anterior a Cristo. Pitagóricos, presocráticos, neoplatónicos, aristotélicos; el antiguo Egipto, Grecia, Siria, la majestuosidad del magno Imperio romano y sus conquistas, el mundo heleno. Traza el origen del síntoma desde que se habla, porque el lenguaje divide al sujeto. El tratamiento de los temas implica la cercanía de los significantes del psicoanálisis.
Con rigor, parte de donde debería partir. En sus páginas iniciales leemos: "Este libro trata sobre los usos que los hombres, en la cultura de Occidente, han hecho y hacen del lenguaje, y de lo que el lenguaje ha hecho y hace con ellos, en la Antigüedad lo mismo que hoy. Implica cierta manera de entender lo que llamamos síntoma. La primera parte teje su trama en el ámbito de ciertas preguntas: ¿Cómo confluyeron dos corrientes tan diferentes como son la helena y la judía? ¿Cuál fue el secreto de la expansión inédita del cristianismo y de su posterior incidencia en la cultura de Occidente?
Desde Hegel, la cultura occidental ha escrito su historia en el trazado que va de Jena a Jonia, sin pasar por Jerusalén. Nuestra autora toma nota de lo que ha supuesto esa ausencia y presenta lo no dicho en esa ausencia; además, traza las consecuencias, una de ellas, el holocausto nazi. Jerusalén, la cristología, San Pablo y el judaísmo, introducen semblantes de la tradición judeocristiana que resonaron en el sujeto.
En el trazado que realiza, hallamos lo que se tramó en el encuentro del politeísmo con el monoteísmo y el cristianismo, sin pasar por alto las consecuencias de este encuentro en el modo, por ejemplo, como se traman las segregaciones actuales. La investigación incluye a los místicos, para indicar de qué modo las palabras inauguran una manera de padecer el cuerpo. En este contexto están las referencias a los escritos de Santa Teresa de Ávila, para ilustrar un decir y un cuerpo. No se trata de lo que nos enseña la vida de la santa, sino de indicar cómo sus palabras inauguran una manera de padecer el cuerpo; el siglo XVI español le permite a Teresa una escritura que no fue posible antes.
Se abren los tiempos de la Edad Media, en los que la Iglesia romana se ocupa de la salvación de las almas y se corrompe. Tiempos de Inquisición, Reforma, de Barroco; son las condiciones políticas para la rebelión de Lutero que dividirán a Europa en católica y protestante. En esta trayectoria, González Táboas se acompaña de destacados pensadores e investigadores, entretejiendo el psicoanálisis en el cruce de disciplinas que amplían la lectura a los contextos en los que se inserta; es su manera de situar el núcleo sintomático que emerge en Occidente; va a las costuras, obliga a pensar, obliga a ir a los pliegues.
La segunda parte, "El sujeto de la modernidad", permite asomarse a la torsión radical que introdujo la ciencia moderna: Galileo, Descartes, Pascal; y autores que reflexionaron sobre los semblantes de la modernidad: Agamben, Rorty, Levinas, Dussel y Kusch; para concluir con una lectura poética de Tarkovski.
Su libro trata de los semblantes de Occidente, de los discursos que fueron determinando a los sujetos occidentales; y sitúa las consecuencias de esos discursos, desde los que nos precedieron hasta los discursos del Amo moderno, cuyos semblantes inestables y cambiantes modifican la vida política, las costumbres, las modas, y determinan nuestros modos de ver, sentir, gustar afectando al ser que habla en los modos de gozar.
En palabras de la autora, "si bien es cierto que la ciencia moderna cambió la faz de la tierra y que los fundamentos de la civilización anterior ya no son creíbles ni interesantes para muchos, Occidente no ha cesado aún de desprender de la suela de sus zapatos la antigua tierra natal, muchas veces removida, roturada, mixturada. Con sus rarezas de ignotos sedimentos, de espíritus de toda índole".
Semblantes de Occidente es la reescritura de La salvación por el síntoma;sin embargo, se trata de una obra diferente. Esta edición sitúa con un nuevo capítulo las coordenadas que, surgidas en el contexto medieval, propician que emerja una nueva ciencia; la que más tarde, en su alianza con los mercados, empujará a la desaparición del sujeto. Por esta vía presenta una idea precisa de la gestación de la Modernidad.
La empresa de este magnífico ensayo cautivará al lector que se adentre en sus páginas. Capítulo aparte merece la amplia bibliografía, que destina a este libro a servir de consulta permanente.
En los tiempos en que estaba fresco el caudal de las creencias, la salvación vino del cristianismo. Hoy, cuando no creemos, ¿cómo nos salvamos? En ese sentido, nuestra autora deposita en el lector que quiera hacerla suya, la tarea de la salvación por el síntoma, a partir de que el sufrimiento sintomático haga surgir alguna pregunta y se pueda construir una palabra que sea propia. Será al precio de responsabilizarse por el propio goce. En vísperas de la inauguración de la Universidad Popular Jacques Lacan, es bienvenido este libro en el que se puede encontrar un decir singular de una psicoanalista que escribe en el marco de la Orientación lacaniana del psicoanálisis.
La felicidad intelectual, tal como fue descripta por Roland Barthes, es lo que desearía para los lectores de Semblantes de Occidente.

