AÑO XV
Octubre
2021
40
La diferencia absoluta

(La tachado) flor de la diferencia

Andrea Berger

Graciela Hasper - Sin título
1999. Acrilico sobre tela. 50x70 cm

Identidad o diferencia

¿Acaso no es una manera clara y simple, de transmitirle al ciudadano, incluso a la más ardiente feminista, que la operación en un análisis, la que surge a partir de la puesta en acto del inconsciente, no es sino la de producir una diferencia absoluta? Diferencia de la que el analizante se pueda tomar a fin de atemperar la mortificación que lo habita.

Es claro que no nos proponemos la reafirmación de la auto percepción, que hemos verificado movediza e inestable, o la apropiación del cuerpo y del deseo que entendemos sometida a los enredos con el Otro o el identificarse a los ideales identitarios de una época.

Muy por el contrario, Lacan en la última clase del Seminario 11 [1] concluye con una aseveración que traza su posición. Es en el contexto de sintetizar el recorrido del año, alrededor de los cuatro conceptos fundamentales y a la luz de las operaciones de alienación y separación. Es decir, de la tensión entre la determinación del sujeto en los significantes que lo nombran-no del todo y el objeto que resta, por donde precisa la apuesta.

El motor que la causa, no es un deseo puro, si es que lo pudiera haber, sino un deseo de alcanzar una diferencia absoluta entre el Ideal que se entrama en el Otro y el objeto de la pulsión. Lo que significa una operación de barrido sobre el ideal, las identificaciones, la demanda y el padre. Es allí que encuentra su lugar el analista como soporte de a.

Una diferencia diferente

Si bien Lacan no refiere de donde lo toma, es interesante subrayar que el término diferencia absoluta se encuentra en Hegel. [2] Este filósofo, llamado de ruptura, introduce una lectura novedosa de la realidad. La piensa como un sistema de relaciones, donde las partes son una resultante de la totalidad y existen en tanto tal, en su relación con las demás. El ejercicio filosófico de la Aufhebung define la espiral dialéctica. Algo existe puesto en relación a algo opuesto. La determinación viene de la relación. Toda afirmación de identidad es remitida a una diferencia. Así puede aseverar que lo verdadero es la totalidad, conjunto holístico de imbricaciones mutuas de identidades y diferencias.

Sin embargo, hay una diferencia diferente, en sí y para sí, que llama diferencia absoluta, que no es debida a una oposición. Que se ofrece como substancia y resulta lo más abstracto de toda existencia. Lo puro a toda determinación. Es una diferencia simple, es lo otro encontrado en sí y no fuera de sí. No es la diferencia respecto de la igualdad, sino la simple determinidad. [3] Que orada, inquieta, no se elimina pero incita al movimiento.

Entonces, podemos interpretar que Lacan toma de Hegel este término, para introducir una diferencia que implica un corte en la dialéctica con el Otro e indica lo que resta como substancia, en nuestro lenguaje: libidinal. Resto que funciona como causa.

Es en esos términos que se re significa el título del capítulo del Seminario 11,"Lo que hay en ti más que en tú", ese algo, ese objeto llamado a. Condición de posibilidad de un amor sin límites, es decir, sin los límites de la demanda y de la ley del padre pero Aun ajustado a los límites del objeto.

Es a partir del Seminario 20 [4] que se abren nuevas perspectivas. El objeto a pasa a la categoría de semblante. Y el límite del goce fálico se ve confrontado con un suplemento. Un goce Otro más allá del falo al que Lacan llama femenino. En absoluto por su relación a la anatomía, sino por una modalidad que no se cierra, no hace Uno, Todo, no hace Universo.

El secreto de la diferencia

Propongo tomar los testimonios de pase de Kuky Mildiner, especialmente, el que llamó "La flor de mi secreto", alrededor de tres recortes, a modo de verificar nuestro planteo.

1) Se localiza el goce del secreto en el marco de la novela familiar. La angustia, que la acompaña desde siempre y complemento del silencio, queda articulada al ahogo de ser la niña del secreto, con un valor de cuidado pero también de encierro. La operación del análisis, extrae el significante clandestine (que escupe el inconsciente entre lenguas) y lo separa del goce pulsional encarnado en el objeto oral, mirada y anal. Este último retiene el falo-niña, contenido en el centro de la cajita de cristal.

2) La angustia que no cesa la confronta con la separación máxima de las palabras y el cuerpo. Indica que el trabajo alrededor de la localización del objeto no fue suficiente para paliar la mortificación.

3) El recorrido final del análisis testimonia el viraje del goce del secreto, que encierra la novela edípica, a un goce silencioso, mudo. Consentimiento a un goce que no se dirige ni se enreda con el Otro, que se vive como extranjero en el propio cuerpo y no se referencia en ningún sentido. Secreto suplementario al goce sintomático.

flor

En la serie La conocí en Estambul, del director turco Berjun Oya, aparece un personaje que es el Odja, maestro espiritual al que cada uno de la congregación, de religión musulmana, iba a consultar cada vez que algo pasaba en sus vidas.

El maestro tenía una técnica. Sea quien sea que viniera con su sufrimiento, él le mostraba dos flores. Cada problema lo traducía en la diferencia entre la flor natural y la artificial para hacerle sentir a cada cual que allí radica el secreto de sí mismo. ¡Sin duda, un saber hacer de gran sabiduría!

Ahora bien, el psicoanálisis aporta una diferencia diferente. Que no proviene de ninguna comparación. Que no es lo opuesto a la identidad en lenguaje de Hegel.

Que en términos de Lacan, no es una pequeña diferencia [5] sino una diferencia radical [6] que excede el binomio de lo igual y lo distinto. Unicidad que no hace Uno.

Muda, no porque se guarde como secreto, sino porque es imposible de decir, nos enseña el testimonio de Kuky.

Que no se puede usar para todos. Es el secreto goce que no se comparte, ni se transmite.

Pero que el análisis lacaniano, aloja como lo insituable al abrir flor ardiente de una diferencia absoluta.

BIBLIOGRAFÍA

  • Alberti, Ch., "Argumento 1", Gran Conversación Virtual Internacional de la AMP: La Mujer no existe [en línea]. Consultado en: https://www.grandesassisesamp2022.com/es/la-femme-nexiste-pas-2/
  • Brousse, M.-H., Posición sexual y fin de análisis, Tres Haches, Buenos Aires, 2019.
  • Carpio, A., Principios de filosofía. Una introducción a su problemática, Glauco, Buenos Aires, 1973, pp. 277-306.
  • Coppo, D., "Epílogo del libro de Arenas G.", Retoquecitos, Grama, Buenos Aires, 2021, p. 147.
  • Hegel, G.W.F., (1816) Ciencia de la lógica, Edición de Feliz Duque, Abada Editores/ UAM Ediciones, Buenos Aires. 1982.
  • Lacan, J., El Seminario, Libro 11, Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis, Paidós, Buenos Aires, 2012.
  • Lacan, J., "Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis. Reseña del Seminario de 1965", Otros Escritos, Paidós, Buenos Aires, 2012, pp. 205-207.
  • Lacan, J., El Seminario, Libro 19, …o peor, Paidós, Buenos Aires, 2012.
  • Lacan, J., El Seminario, Libro 20, Aun, Paidós, Buenos Aires, 1985.
  • Mildiner, K., "Primer Testimonio", Lacaniana 19,Grama, Buenos Aires, octubre de 2015, pp. 119-129.
  • Mildiner, K., "La flor de mi secreto". Lacaniana 20, Grama, Buenos Aires, junio de 2016, pp. 63-67.
  • Mildiner, K., "De la solución matemática a la lógica del encuentro", Lacaniana N° 22, Grama, Buenos Aires, abril 2017, pp. 56-61.
  • Miller, J.-A., "El secreto de las condiciones de amor", Del Edipo a la Sexuación, Paidós, Buenos Aires, 2005, pp. 23-39.
  • Miller, J.-A., "La antinomia entre el goce y el Otro", La fuga del sentido, Paidós, Buenos Aires, 2012, pp. 199-222.

NOTAS

  1. Lacan, J. (1964), El Seminario, Libro 11, Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis, Paidós. Buenos Aires, 2012.
  2. Hegel, G.W.F., (1816) Ciencia de la lógica, Edición de Feliz Duque, Abada Editores/ UAM Ediciones, Buenos Aires, 1982, pp. 465-466.
  3. Ibíd., p. 466.
  4. Lacan, J., (19722-73) El Seminario, Libro 20, Aun, Paidós, Buenos Aires, 1985.
  5. Lacan, J., (1971) El Seminario, Libro 19, …o peor, Paidós. Buenos Aires, 2012, pp.13-17.
  6. Lacan, J., (1973) El Seminario, Libro 20, Aun, op. cit., p. 78.